6 consideraciones sobre los restaurantes de quinta gama

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Es más que probable que ya hayas oído hablar de las distintas gamas de los alimentos, y que por lo tanto no te resulte en absoluto extraño que también existan (y estén proliferando) los restaurantes de quinta gama. Aunque no hace mucho tiempo estos términos eran patrimonio casi exclusivo de la industria alimentaria, cada vez se habla más de ellos. Sin embargo, en Manageat, siempre dedicados a ofrecerte lo mejor de nuestra experiencia en negocios gastronómicos, nos preocupa que estés bien informado y por eso hoy queremos contarte qué es exactamente un restaurante de quinta gama, y cuáles son nuestras consideraciones al respecto. Esperamos, como siempre, que este artículo te resulte interesante, y -¿quién sabe?- quizá te ayude a reflexionar sobre la operatividad de tu cocina.

¿Qué son las gamas de los alimentos?

No vamos a extendernos mucho en este apartado porque seguramente ya te suenen más o menos los alimentos que pertenecen a cada una de las gamas. Y porque además ya hay muy buen material publicado a este respecto. Simplemente, y con el propósito de tener claros los conceptos, recordaremos que las gamas de alimentos se ordenan siguiendo el criterio del procesado que han recibido. Así, los de primera gama son los productos frescos; los de segunda, las conservas o enlatados; en la tercera gama encontramos los alimentos congelados. La cuarta, por otro lado, abarca aquellos productos frescos que han sido mínimamente procesados (como mucho cortados, pelados, loncheados) y que se conservan en una atmósfera protectora, lo que viene siendo el envasado al vacío o en bolsas herméticamente cerradas. Y por último, la quinta gama no son ni más ni menos que aquellos alimentos ya cocinados listos para consumir, y que como mucho habría que calentar para su consumo. A título curioso, señalar que ya se habla incluso de una sexta gama, que comprende alimentos liofilizados y cuya textura original ha sido modificada. Pero éstos aún no están lo suficientemente extendidos en restauración.

¿Y los restaurantes de quinta gama?

Un restaurante de quinta gama es, por lo tanto, aquel local de comidas que sirve principalmente alimentos ya cocinados y que normalmente sólo tienen que calentar, emplatar y quizá darle su toque final añadiendo alguna hierba o especia. La cantidad de restaurantes de este tipo ha ido creciendo de manera notable en los últimos años, siendo su presencia más común en las zonas urbanas. De hecho, existen muchos más de lo que podemos imaginar. Su notoriedad es, sin embargo, inversamente proporcional a su expansión, y a día de hoy es un constante sujeto de debate.

Restaurantes de quinta gama

Algunas consideraciones sobre los alimentos y restaurantes de quinta gama

1- Hay alimentos de quinta gama de buena calidad y otros no tanto, como en todo.

Es decir, no debemos dejar que los prejuicios nublen nuestra opinión sobre este tipo de platos y de restaurantes. Al igual que ocurre con los alimentos frescos, con los enlatados o con los congelados, hay de todo como en botica. Bueno, mejor, regular o menos bueno, por lo que es conveniente no enquistar estos comestibles dentro del grupo de los no deseados. Lo cierto es que a estos alimentos de quinta gama se les somete a controles sanitarios y de calidad bastante exigentes, ya que suelen ser procesados utilizando alta tecnología con el fin de eliminar posibles microorganismos, y al mismo tiempo manteniendo sus propiedades nutricionales y de conservación. Asimismo, su trazabilidad resulta más fiable y precisa que por ejemplo en los alimentos de primera o tercera gama.

2- Resulta muy fácil detectar un restaurante de quinta gama.

Mucho más fácil de lo que creemos. Aunque también es, como decíamos más arriba, un fenómeno que está creciendo a marchas forzadas. Podemos enumerar una serie de claves que te darán la cuasi certeza de que el local en el que estás almorzando es un restaurante de quinta gama. Primero, el tiempo de servicio. Es decir, antes había que reservar una paella con mínimo media horita de antelación; ahora te la sirven al momento. Segundo, la abundancia de platos. Sobre este aspecto, ya os decíamos en anteriores posts que menos es más, y que cuanto menos mejor. Y es que si hay tantos platos en carta, y para más inri tan reducida plantilla, pocos alimentos van a ser cocinados en el momento. Es llanamente imposible. En tercer lugar, los precios, que suelen ser bastante asequibles te pidas lo que te pidas. Y por último, aunque hay muchas pistas iluminadoras más, tienes la sensación de haber comido ese mismo plato en otros lugares. Pues es muy posible, porque los mismos platos se acaban vendiendo en numerosos restaurantes.

3- Comprados o autoproducidos, casi todos los restaurantes utilizan alimentos de quinta gama con mayor o menor frecuencia.

Si analizamos de nuevo el concepto de alimento de quinta gama y nos paramos a pensar detenidamente, llegaremos rápidamente a esta reflexión. Alimento de quinta gama es aquel que está listo para consumir (frío o en caliente). Alimentos cocinados listos para consumir hay en prácticamente todos los restaurantes, sean de la categoría o nivel que sean. Salsa, fumets son los más recurridos, pero también pueden encontrarse a menudo en estas cocinas alimentos como verduras cocidas, gazpacho, lasañas, y un largo etcétera. Pero atención, esto no quiere decir que estos alimentos sean todos de producción externa. Esto es lo habitual precisamente en los restaurantes de quinta gama. En el resto lo más usual es que sean los propios cocineros quienes se dediquen a preparar este tipo de alimentos a partir de ingredientes de otras gamas, con el fin de ahorrar tiempo en los próximos servicios de comedor. En realidad, si esto no fuera así y estas prácticas no se llevaran a cabo, la operatividad del restaurante se encontraría pasando por serias dificultades.

4- Todo el mundo ha comido alguna vez en su propia casa un alimento de quinta gama.

Y es que parece que al escuchar lo de “restaurante de quinta gama” nos falta poco menos que escandalizarnos. Pero la verdad es que todos nosotros hemos consumido alguna vez este tipo de alimentos de quinta gama. Pollo asado, pizza, canelones, etc. Y las industrias alimentarias han tomado nota de estos hábitos nuestros. Por eso no es nada raro ver las estanterías de los supermercados dedicar cada vez más espacio y prominencia a este tipo de alimentos. Parece que la quinta gama ha venido para quedarse.

5- Frecuentar este tipo de restaurantes depende de las necesidades y presupuesto del cliente.

Con esto nos referimos a que los restaurantes de quinta gama también tienen sus ventajas. Hablamos desde el punto de vista del cliente. Entre otros puntos a favor encontramos el ahorro de tiempo, la variedad de platos o el precio ventajoso. Es decir, este tipo de restaurantes siempre tendrá una clientela que requiera rapidez en el servicio, variedad en el menú y que disponga de un determinado presupuesto. Como ejemplos podríamos citar respectivamente al apresurado trabajador que dispone de un horario limitado para el almuerzo, a aquel que ha de comer a diario fuera de casa, o al empleado con dietas que no puede salirse del presupuesto de las mismas. En suma, lo que pretendemos mostrar con todo esto es que todos los tipos de restaurantes tienen un tipo de clientela, aunque sea uno de tercera, cuarta o quinta gama.

6-No se pueden hacer comparaciones entre restaurantes de quinta gama y el resto.

Dice el dicho popular que las comparaciones son odiosas. Y eso es precisamente lo que ocurre cuando tratamos de comparar un restaurante que basa su cocina en alimentos frescos con otro que ofrece mayoritariamente platos de quinta gama. Sería difícil ponernos a establecer comparaciones porque la realidad es que cada uno trabaja un producto diferente. Nada tiene que ver un fast food con un restaurante de menú del día porque su producto es totalmente distinto. Se trata simplemente de tipologías de negocio diferentes y que, por lo tanto, no deben medirse con la misma vara. ¿Si son recomendables o no? Todo dependerá de lo que demande el cliente, que es el que siempre tiene razón.

En Manageat no estamos ni a favor ni en contra de los restaurantes de quinta gama. Con este post nuestra pretensión es mostrarte brevemente los pros y los contras de este tipo de negocios gastronómicos. A cada cual su propia visión del asunto. El debate sigue abierto.